Una vida de Pascua de Pentecostés a Pascua de Pentecostés (1540-1592). De ahí su nombre.
Aprendió de sus padres a ser el más pobre de los pobres. Jamás dejó de atender a los necesitados aún a costa de su comida o de la de sus hermanos de religión, porque para él despedir a un pobre sin nada era despedir a Cristo con hambre. Desde los siete años a los veinticuatro fue pastor de ovejas, hasta que ingresó en los franciscanos en 1564.
No tuvo la oportunidad de ir a la escuela, pero su estímulo por el saber le hace autodidacta en el sector teológico y humanístico, siendo admirado y consultado por sus compañeros.